El Museo de la Ciudad de Madrid conmemora el 50 aniversario de la muerte de Pío Baroja con una exposición homenaje en la que se muestra una selección de 250 piezas, entre primeras ediciones de libros, fotografías, cartas, pinturas, y se exhibe por primera vez un documental en el que el escritor habla de Benito Pérez Galdós. Alicia Moreno, concejala de Las Artes, y José García-Velasco, presidente de la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales (SECC), acompañados del comisario Joaquín Puig de la Bellacasa y de Pío Caro Baroja, sobrino del escritor, presentaron ayer esta exposición que hoy inauguran los Duques de Lugo y la ministra de Cultura, Carmen Calvo.
Caro Baroja recordó que hace 50 años, con motivo de la muerte del escritor, hubo un acto conmemorativo en el Ateneo Español de México, en el que el intelectual mexicano Alfonso Reyes dijo que Pío Baroja era "un hombre honrado, independiente, sobrio, sincero hasta la impertinencia...", y en el que él mismo habló "joven y con unas palabras sentidas y llenas de emoción". "Pero hoy, viejo, voy a decir otras distintas... Había un hombre que ha defendido la libertad y el individualismo, que ha sido fiel a sus ideas hasta la muerte, que no ha participado en prebendas complacientes, y que ha sido crítico gracias a esa independencia, cara en esta España de banderías y banderizos llena de inquietud y de rencor...", añadió Caro Baroja. El comisario Joaquín Puig de la Bellacasa dijo que en la exposición "se ha comprimido la vida y la obra de Don Pío", que es amplia y variada y recordó unas palabras de Max Aub recogidas en el prólogo del catálogo: "Los personajes de Pío Baroja explican más España que mil discursos". Puig de la Bellacasa añadió que en la exposición se exhibirán como novedad tres películas, en una de las cuales aparece Pío Baroja hablando de Benito Pérez Galdós.
La exposición Memoria de Pío Baroja está estructurada en seis apartados que ofrecen al visitante un panorama del universo literario y vital del escritor. El recorrido arranca con la familia, infancia y juventud que reúne los primeros escenarios de su vida, algunos libros leídos esos años, e incluye su tesis doctoral sobre el dolor. El segundo apartado recrea la riqueza intelectual, literaria, artística y científica que caracterizó el principio del siglo XX y algunos de sus protagonistas, sobre los que escribió Pío Baroja, junto a las obras de Kant y Nietzsche que leyó en esa época y marcaron su personalidad, así como las dedicadas por sus amigos como Azorín y Ortega y Gasset, dispuestas junto a sus cuadros más apreciados, los floreros de Juan Echevarría o los paisajes de Penagos. De esta etapa, en la que escribe novelas como Camino de perfección, La busca, Mala hierba, Aurora roja y El árbol de la ciencia, entre otras, son también los decorados que se exhiben en esta muestra procedentes de sus casas de Madrid y París. |