Ilustrada por Ricardo Baroja y con prólogo de Julio Caro Baroja. Manuel Alcázar llega a Madrid donde su madre, viuda, está empleada como sirvienta de una casa de huéspedes. Manuel trabaja en varios lugares, como la zapatería del señor Ignacio o una tahona, mientras frecuenta la compañia de su primo Vidal y del "Bizco", que vagabundean por los barrios bajos de la ciudad ejerciendo de ladronzuelos y descuideros.